Amamantar es una forma de AMAR

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La lactancia materna es considerada como uno de los pilares para la salud y el bienestar de los niños en sus primeros meses de vida, y se cataloga como una de las formas más eficaces de asegurar la supervivencia de los recién nacidos.

Según la Organización Mundial de la Salud, la leche materna es la mejor fuente de nutrientes por sus múltiples beneficios no solo para el bebé sino también para la madre; en ellos la leche materna ayuda a fortalecer su sistema inmunológico gracias a los anticuerpos que transporta y en las madres, se previene el riesgo de cáncer de mama y ovario, el desarrollo de la osteoporosis y la posibilidad de padecer diabetes.

Todas las madres, salvo contadas excepciones que se relacionan con el estado de salud, estamos en capacidad de Amamantar a nuestros hijos y para ello debemos disponer de la mayor y mejor información posible e idealmente recibir el apoyo de la familia.

Amamantar a nuestro hijo nos va a resultar sencillo si nos hacemos conscientes de que es un proceso, y que como tal implica tiempo, acople y reconocimiento entre la madre y su bebé. Y esto se logra mejor estando solos, sin prisa, sin contar los minutos, ni restringir las tomas a horarios impuestos.

Cuando nace el bebé, está en plena capacidad de buscar, encontrar y succionar el pecho materno. Para ello sólo se necesita la cercanía y el contacto piel con piel de ambos, mucho tiempo. Todo el tiempo si es posible. Porque el estímulo es el cuerpo de la madre, el olor, el ritmo cardíaco, el calor, la voz; en fin, todo lo que le resulta conocido. El bebé necesita estar comunicado para sentir el contacto y poder succionar, y las mujeres para producir leche y generar amor. Así de simple. Si recordamos que la leche materna no es sólo alimento, sino sobre todo amor, seguridad, presencia, tibieza, calor, ternura, comunicación… entonces nos resultará absurdo negar el pecho porque «todavía no es hora», «ya comió» o «es capricho».

El bebé pide, la madre produce… ¡Así funciona la lactancia!

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El cuerpo de la mujer se prepara para la lactancia durante el embarazo. Tras el parto, la succión del bebé estimula la producción de leche. Paulatinamente, desde el nacimiento del bebé, la producción de leche se irá regulando en función de las necesidades nutricionales de éste.

A lo largo de los nueve meses de gestación, los pechos de la mujer se transforman progresivamente preparándose para la lactancia. Tanto la placenta como los ovarios han segregado grandes cantidades de estrógenos y progesterona, las hormonas que estimulan las glándulas que producen calostro, la sustancia previa a la leche que sale de los pechos después del parto y durante los tres o cuatro días siguientes.

El seno es una glándula compuesta principalmente por tejidos conjuntivos y adiposos que brindan soporte y protección a las áreas productoras de leche del seno. La leche se produce en pequeños grupos de células denominados alvéolos. La leche viaja a través de conductos galactóforos hacia los senos galactóforos, que actúan como depósito de reserva. Estos senos están ubicados detrás de la areola, el área pigmentada que se encuentra alrededor del pezón.

Amamantar con éxito no tiene nada que ver con el tamaño de sus senos o de sus pezones. El tamaño de los senos es una característica hereditaria y está determinado por la cantidad de células adiposas que usted tiene. Los senos se agrandarán durante el embarazo y la lactancia.

Cómo responde el seno a la succión de su bebé:

  • La prolactina hace que sus alvéolos tomen nutrientes (proteínas, carbohidratos) de su suministro de sangre y los transformen en leche materna.
  • La oxitocina hace que las células que se encuentran alrededor de los alvéolos se contraigan y expulsen la leche a través de los conductos galactóforos. Este paso de la leche a través de los conductos se denomina reflejo “de bajada de leche” (expulsión de leche).
  • La bajada de leche se experimenta de varias formas, por ejemplo:
    • Su bebé comienza a succionar y tragar activamente.
    • Es posible que gotee leche del otro seno.
    • Es posible que usted tenga en sus senos una sensación de hormigueo o de que estos están llenos (después de la primera semana de amamantamiento) o que tenga calambres uterinos.
    • Es posible que esté sedienta.

La lactancia es un proceso de oferta y demanda. Por lo tanto, ¡cuanto más succione su bebé, más leche producirá!

Puede que la lactancia no sea la mejor opción para todas las madres, pero es la mejor opción para todos los bebés.

El AMOR es el cimiento de la crianza

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La crianza y la construcción de la familia son dos de los más grandes y maravillosos retos que se nos presentan en la vida. Desde el primer momento de la vida de tus hijos sabes que son tu mayor tesoro y es inevitable que a partir de ese instante nazca en ti, la necesidad de ofrecerle a tu pequeño la mejor versión de ti mismo.

Criar y Amar son dos verbos que van de la mano. Cada niño (y no solo los niños, los adultos también lo tenemos) tiene un tanque de sentimientos, un lugar donde reside la fuerza emocional que puede darle impulso para atravesar los días difíciles de la niñez y la adolescencia.

Así como un automóvil requiere combustible para funcionar, nuestros hijos obtienen buena parte de su fuerza para moverse por la vida, de la reserva acumulada en sus tanques de sentimientos. Uno de nuestros papeles como padres y guías es abastecer el tanque sentimental de nuestros hijos.

Pero, ¿con qué llenamos ese tanque? Con AMOR, pero amor de una clase particular que pueda brindar a nuestros hijos seguridad y confianza para crecer y funcionar adecuadamente. El tanque de sentimientos de nuestros hijos, debe llenarse con un amor incondicional, pues el verdadero amor es así, incondicional. El amor incondicional, es un amor pleno que acepta y afianza a un hijo por ser quien es, no por lo que hace. No importa lo que él haga o deje de hacer, es nuestro hijo y lo seguimos amando.
Cuando el amor es condicionado se basa en el comportamiento y ofrece premios, recompensas y privilegios cuando nuestros hijos se comportan como queremos. Solo cuando brindamos amor incondicional somos capaces de comprenderlos a fondo y de lidiar con su conducta, sea buena o sea mala.

Cuando un niño se siente amado, es mucho más fácil de orientar que cuando su tanque emocional se está quedando vacío. Aceptar y amar a nuestros hijos incondicionalmente, en ningún momento quiere decir que estamos satisfechos o de acuerdo con todos sus pensamientos y/o comportamientos.

La conexión profunda y empática entre padres e hijos que nace del respeto y el amor, puede y debe combinarse con límites claros y firmes que establezcan las estructuras necesarias en la vida del niño.

Múltiples investigaciones han mostrado que los niños con mejores resultados en la vida (desde el punto de vista emocional, relacional e incluso educativo) vienen de familias que les educan con un alto grado de conexión y apoyo al tiempo que transmiten y mantienen límites claros y expectativas elevadas.

Enseñaras a volar, pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.
Sin embargo, en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño,
perdurará siempre la huella del camino enseñado.

~ Madre Teresa de Calcuta

Manejo respetuoso de las rabietas

Y tú ¿cómo enfrentas las rabietas o pataletas de tus hijos?

Lo más fácil es explotar e imponerse, pero el resultado casi siempre es una rabieta mayor.

Lo adecuado, no sencillo, es mirar a tu hijo con EMPATÍA para ayudarle a gestionar sus emociones y expresar lo que le está causando frustración.

Quiéreme cuando menos me lo merezca, porque será cuando más lo necesite”.

Es importante durante los primeros años de la vida de un niño dejarle muy muy claro que siempre estaremos con él, que siempre le querremos y le cuidaremos, aunque a veces no nos guste lo que hace o la manera en la que se comporta. Eso es la base de una personalidad segura, independiente y con una autoestima capaz de soportar altibajos y adversidades.

Aquí algunos tips para el Manejo respetuoso de las rabietas:

 

El sueño del bebé

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Ningún niño se despierta porque quiere, ni para fastidiar.
Todos venimos preparados para despertarnos unas
nueve veces por noche, la única diferencia entre ellos y nosotros es que nosotros ya dominamos esa técnica y ellos no.
Aprenderla es un proceso evolutivo. Déle tiempo a su hijo.

~ Rosa Jové

Sordera Selectiva

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Cuando se habla de lactancia, todos tienen siempre una humilde opinión que consideran es una verdad absoluta, incluso quienes no han tenido la experiencia de la paternidad, también la tienen y te la hacen saber para que tu corrijas lo que para ellos es un error.

Muchas veces, para intentar conservar la cordura en momentos tan confusos como los primeros días e incluso meses de la maternidad, vas a tener que desarrollar el súper poder de la Sordera Selectiva. Es muy probable que, sin la intención de dañar tu confianza o con la intención de ayudar, personas cercanas te suelten comentarios que podrían generar muchas dudas que te lleven a abandonar la lactancia; es por ello que es tan importante que lleguemos al momento de dar el pecho con la mayor y mejor información posible.

Una de las razones más importantes por las que fracasa la lactancia es por la falta de información y de apoyo y por eso es que justamente, como no venimos de generaciones que puedan transmitirnos buenas experiencias de amamantamiento, debemos empoderarnos con conocimiento, rodearnos de personas que nos apoyen sin criticar y emitir juicios, y lo más importante de todo… escuchar nuestro instinto que es y será el mejor manual de instrucciones para una crianza respetuosa.

Siempre, siempre, siempre, siéntete muy segura de tu capacidad para alimentar a tu bebé.